— Deberían volver —dijo, sonriendo como si fuera lo más lógico del mundo—. Ustedes juntos… eran felices, ¿no?
Jessy se quedó en silencio. El comentario de su hijo la paralizó. ¿Volverá con Adriano? ¿Después de todo lo que pasó? ¿De aguantar años de sufrimientos e infidelidades? Miró a Adriano, que mantenía su sonrisa suave, como si la idea no le resultara del todo desagradable.
—Ethan, cariño… —empezó a decir Jessy, pero se detuvo.
Adriano aprovechó el silencio para intervenir.
—No es tan mala