Era el día de graduación de la universidad de Peter y su hijo. Jessy se despertó con la alarma del celular vibrando debajo de la almohada. No quería salir de la cama, recuerda aquellos días de escuela, pero una diferencia que ahora sentía el cuerpo pesado y el estómago revuelto. Se levantó con esfuerzo y fue directo a la cocina. Preparó café, huevos revueltos y unas tostadas. Ethan cayó con el cabello despeinado y la mochila colgando de un hombro.
—Gracias, mamá —dijo él, sentándose a la mesa m