Palabras en el aire.
Varias semanas después, la pancita de Jessy comenzaba a notarse. Habían ido juntos a una consulta de rutina y, por fin, el médico les confirmó el sexo del bebé: una niña. La emoción fue tan intensa que Jessy lloró durante minutos, abrazada a Peter. La llamaron Pilar. Un nombre con fuerza. Con raíz.
Peter, cada vez más comprometido, comenzó los trámites para alquilar su primer apartamento. La firma lo ayudó con los cierres legales y con referencias, sabiendo que era una inversión seria. Sacó el