Decir la verdad.
Era un viernes cualquiera, pero para Peter, era todo menos ordinario.
Desde que Jessy había salido de su tercera sesión con Lina, algo en su forma de hablarle, de escribirle, incluso de evitarlo, había cambiado. No era rechazo, no del todo. Era...cautela. Como si tratara de poner límites, pero a la vez dejar una rendija abierta por donde él pudiera colarse si insistía lo suficiente. Y vaya si estaba dispuesto a insistir.
Aquel día salió de la firma temprano. Le habían asignado un nuevo caso, un