La primera victoria.
Peter llegó a la firma Lora & Cedeño Abogados un lunes temprano. Aún no salía el sol cuando subía los escalones de mármol gris, con su mochila al hombro, sintiendo que la adrenalina le hormigueaba en la piel.
La recepcionista, Ana Gabriela, una mujer de cabello rubio platinado y lentes grandes, le entregó su gafete de asistente y lo condujo a su escritorio provisional junto a la zona de análisis, luego de completar las pruebas y entregar los resultados de los médicos.
—Aquí guardarás y clasific