Nuevos comienzos.
La semana transcurrió con una rapidez que a Peter casi le mareaba. Se levantaba antes de que amaneciera, se duchaba rápido en el baño pequeño del apartamento de Salvatore y salía a la calle aún con el cielo oscuro para llegar a su trabajo de tiempo completo en la librería.
Era un empleo tranquilo: reponía estantes, organizaba libros, actualizaba el sistema de inventario y atendía clientes que llegaban buscando desde novelas románticas hasta manuales de cocina. Pero cada vez que ojeaba un libro