Peter respir hondo, sintiendo un ardor amargo en el pecho.
—No puedes saber eso, Ethan. Ellos terminaron por muchas razones. Tu papá la engañaba, la humillaba, no la apoyaba. Jessy merece más.
—¿Y tú eres ese “más”? —escupió Ethan con rabia—. ¡Eres mi mejor amigo, Peter! ¡Casi mi hermano! ¿Cómo pudiste cogerte a mi mamá? ¿Cómo pudiste mirarme a los ojos después que te la cogías?
Peter cerró los ojos, con el dolor atravesándole como un hierro ardiente.
—La amo… —dijo con la voz ronca—. La amo má