Astaroth
No todos los días una criatura tan altiva como Vanessa se convertía en polvo bajo mis ojos.
Y no todos los días era testigo de magia tan pura, tan primitiva, tan… deliciosa. Mi sangre se calentó de la forma más gratificante que jamás había experimentado en mis milenios sobre el Averno.
Apoyé los codos en los brazos de mi trono mientras sostenía la copa de vino con una sonrisa perezosa. El líquido rojo oscuro giraba dentro, reflejando los últimos espasmos de Vanessa mientras su cuerpo s