Cordelia
Lavaba los trastes con movimientos lentos, más por inercia que por otra cosa.
Sentía el agua fría corriendo entre mis dedos. Suspiré terminando de enjuagar las tazas.
Sin embargo, no era suficiente distracción para los pensamientos caóticos que se amontonaban en mi mente.
Estaba secándome las manos cuando escuché unos pasos firmes acercándose a mí. Sin necesidad de darme la vuelta, sabía que era él.
Rodeó mi cintura con sus brazos, abrazándome con fuerza. Sonreí al sentir un calorcit