Zeiren
La mujer y el niño estaban a salvo, asustados pero vivos.
Ella, me di cuenta tarde, estaba embarazada, corrió a esconderse con el niño, listos para escapar.
Mi corazón latía con fuerza, y un pensamiento me consumía por completo: regresar con mi mujer.
Maté unos cuantos vampiros más que se lanzaban a atacarme mientras lo único que quería era llegar a mi Eloah.
Mi piel picaba por la necesidad de tenerla de nuevo en mis brazos y escapar de ese maldito lugar.
La aldea estaba sumida en un