Capítulo 16: Buscando a la bruja.
Narra Gabriel:
Desperté sin Faela a mi lado, ella había salido de la cama y se hallaba sentada junto a la ventana mirando hacia afuera como perdida en sus pensamientos. No sentí ni culpa ni remordimientos por lo que le dije e hice la noche anterior; no le debo nada.
Levantándome, decidí ignorarla y seguir mi camino hacia el baño; estaba cansado, aún adolorido por lo que estoy seguro, fue el vínculo con Ithiliel, que se niega a morir por completo. Entré a la ducha y me lavé rápido; quería encontrar a esa vieja bruja que me aseguró podría hacer que Ithiliel volviera a mi lado por medio de la unión que tenemos, así que me apresuré, entre más rápido saliera de allí, más rápido tendría respuestas. El tiempo es oro.
Al salir de la ducha, vi a Faela que a cambio me miraba con sus ojos castaños completamente vacíos, como si repentinamente hubiera decidido dejar de molestarme y resignarse a su destino, sea como fuera, por mi estaba bien, no tenía tiempo de lidiar con ella y sus berrinches. Obs