Capítulo 128: Por las mujeres.
Narra Ithiliel:
El agua caliente relajaba mi dolorido cuerpo, y aquellas cicatrices que habían quedado sobre mis hombros, no se habían desvanecido; permanecían allí casi como un recordatorio de aquella promesa que ese ser de obscuridad me hizo…la promesa de tomarme.
Mi corazón solitario y frío, ahora se sentía cálido, pues sin realmente planearlo ni quererlo, terminé irremediablemente enamorada de Arien Solarion, y aun cuando aquello temores prevalecían en mi corazón, esta vez, estaba dispuesta