Capítulo 15: Ni ahora ni nunca.
Narra Arien:
Ithiliel no salió de su habitación para nada, se saltó la comida y parecía estar dispuesta a saltarse también la cena, pero no lo permití. Si lo que ella quería era evitar mi presencia, entonces le daría mi ausencia.
Envié a Atka para que le entregara la cena; pollo asado con patatas, su predilecto, y añadí una nota nuevamente disculpándome, y Atka me dijo que ella tan solo recibió la comida y volvió a encerrarse en sus aposentos. Me sentí culpable de ello, pues reconocí para mi mismo que esta vez me había dejado llevar por mis juegos infantiles y la había lastimado sin realmente quererlo.
La noche llegó de prisa como de prisa pasaban las horas, y yo observé como el cielo afuera de mi ventana cambiaba de tonalidades pasando del celeste al rosado, y luego al azul oscuro de la noche. Pensé una y otra vez como podría disculparme apropiadamente sin ser invasivo, pues después de oler la salinidad de las lágrimas que Ithiliel no derramó, comprendí que había actuado terriblement