Capítulo 129: Una promesa sin garantía.
Narra Arien:
Todo en la mansión, estaba en aparente calma.
Regresé a la mansión apenas un día después de haberme reunido con Ithiliel, tomando la decisión de traerla de regreso; el ataque que había sufrido fue terrible, y todas las lobas de las cuevas de descanso habían sido testigos de aquello, provocando con ello una división; algunas lobas no deseaban que yo permaneciera unido a mi amada mariposa de ninguna manera, y me pidieron expulsarla de la manada y mis tierras, pues creían sin lugar a