Capítulo 84.
Lincoln tosió recuperando la capacidad para respirar, mientras Harper colocó la mano en su cintura, con una sonrisa satisfecha al ver la cara desfigurada y los brazos desgarrados de Lacey. Aún recordaba cuándo estuvo en ese lugar, las mordidas feroces, la sangre que emanó de su lucha y el dolor que la redujo a una chiquilla de dieciséis, contra un perro que la hacía caer a cada paso.
Todo por celos, por su cercanía con Ken, aunque ninguno de ellos había visto al otro de otra manera. Alaric fue