Capítulo 254.
Los privilegios en Aegis o el clan mismo también se ganaban y todo lo que tenía a su disposición lo podía perder, si en lugar de usar la cabeza en ese sitio, iba solo a abrirle las piernas a su marido.
Pero ni siquiera había ido a eso. Lo buscó en la mañana para un tema que aún no sabía cómo expresar...no lo podía ni siquiera pensar sin sentir ese agujero en el estómago.
Luego para decirle sobre lo que quería...y ni un tema ni otro pudo manejar al tenerlo así de ansioso por ella. Como si supie