Capítulo 253.
La pelirroja se colocó el abrigo oscuro de nuevo al atravesar la puerta con el nombre del especialista que la atendió, Horus no se le separaba y con Rangda a su lado supo la razón del por qué la veían tanto. Nadie era tan tonto para acercarse con un rottweiler que presumía su tamaño paseándose a su lado, sabiendo el temor que infundía. Y por si fuera poco, una serpiente que se mantenía erguida cuando alguien se sentaba a su lado.
Marek y Beagle eran los únicos que podían quedarse a su lado si