Capítulo 23.
—¿Y lo que dijiste que comprarías? —Winifred se extrañó al ver a Harper regresar con las manos vacías. La mirada de la pelirroja estaba aún más perdida de lo habitual. —¿Sucedió algo?
—¿Algo como qué? —colocó el maletín sobre la mesa de cristal. —No sucede nada, es solo que… No es nada, el comprador no llegó.
—¿Eso te tiene así? —Winifred le palpó la frente. —Estás muy pálida. Pero no tienes fiebre.
—Encontré a Lorcan —dijo la mujer de ojos violetas, haciendo que Winifred dedujera que su mied