Capítulo 24.
—¿La mujer que te disparó? —Izan apoyó la espalda en su silla.
—No es por entrometerme en tus asuntos, pero esa mujer te disparó y hasta el día de hoy no sabemos la razón de por qué pasó lo que pasó— resaltó Joseph. —Sí desde el inicio no he dicho nada es porque sé que tienes tus propias maneras de resolver las cosas, pero si mal no recuerdo, ahí tienes un cuarto repleto de armas.
—Eso sin tomar en cuenta que quemó tu casa, poniendo en riesgo de muerte a los empleados de ese lugar —añadió Iz