LEO
Las carreras siempre tienen esa energía que te engancha, como si el mundo se redujera a las luces de los faros, el asfalto y el subidón de la adrenalina. Estoy apoyado en el capó de mi coche, una cerveza fría en la mano, con Alex a un lado y Marko al otro, los dos hablando mierda como si les pagaran por ello.
—Me tiene vuelto loco, tío. Se enfada si le contesto tarde, pero si ella tarda tres horas en responderme y me jode, me dice que me relaje. —Debe ser la cuarta vez en media hora que Mar