Capítulo 38: El Vientre de la Madre Tierra
El rugido de la montaña al colapsar no fue un sonido metálico, sino un lamento telúrico que sacudió la misma estructura de la realidad. Mientras la Cámara del Trono se desintegraba en una lluvia de obsidiana y luz ámbar, Alaric e Isolde se precipitaron hacia el pozo de energía del templo, un abismo de luminiscencia azul que parecía prometar tanto la salvación como la aniquilación total.
Alaric envolvió a Isolde y al niño con su propio cuerpo, convirtié