El Capítulo 9 nos sumerge en el santuario de Isolde: su apartamento. En una novela de esta extensión, es vital que el lector comprenda que el pasado no es solo una fecha, sino un peso vivo que los protagonistas cargan en cada paso.
Capítulo 9
El apartamento de Isolde siempre había sido su refugio contra el ruido del mundo, pero esa noche se sentía como una caja de resonancia para sus propios fantasmas. Cuando la puerta se cerró tras ella, el silencio no fue reparador; fue ensordecedor. Marcus,