Después de un corto recorrido de siete minutos, atravesamos el puente de Brooklyn, uno de los miradores de la ciudad que te ofrece perspectivas que te dejan sin aliento. Los últimos rayos de sol del atardecer iluminan los cristales de los imponentes rascacielos. Las vistas son impresionantes.
Una vez que lo cruzamos, llegamos al particular barrio de Dumbo. En sus inicios era una zona inminentemente industrial, llena de almacenes y fábricas. Posteriormente, se convirtió en residencias para todo