No dejo de observar a Scott con curiosidad. No me atrevo a preguntarle por las flores. Muero por saber quién es la persona que las envió.
―No tiene nada de que preocuparse, señora Garner, la fiebre de su bebé es a causa de la dentición ―mantengo la mirada sobre él mientras registro a los pacientes que hacen fila en la sala de espera para ser atendidos―. Es normal que experimente breves períodos de irritabilidad con episodios de llanto y alteraciones de los patrones de sueño y alimentación. La d