Salimos de la tienda y nos dirigimos de vuelta al lugar en el que dejamos estacionada la moto. No me he atrevido a decir nada desde que, Scott, me dio el beso. Me siento confusa. Por un lado, descubrí que él no me es indiferente, que su beso removió dentro de mí sentimientos que estaban dormidos. Pero, por otro lado, pensé en Samuel y sentí que de alguna manera lo estaba traicionándolo.
¿Por qué razón me preocupo si sé que él ni siquiera o pensó cuando decidió unir su vida a la de otra mujer?