La habitación estaba en penumbra cuando Theo cerró la puerta detrás de ellos.
Greta apenas había dado un paso al interior cuando sintió su cuerpo rendirse al cansancio acumulado… y al mismo tiempo al alivio de estar por fin en casa.
Aunque no habían dicho una sola palabra mientras subían las escaleras, el vínculo vibraba con una mezcla de emociones:
Alivio.
Euforia apagada.
Y un hambre suave… por el otro.
Theo soltó lentamente el aire y tomó su mano con delicadeza inusual para un Alfa que acab