Elara llegó al claro poco después del incidente.
Hans todavía estaba revisando el brazo de Damiano, aunque el niño ya lo movía sin ningún problema. Lucian no dejaba de mirar a Harlan con admiración, como si acabara de ver el truco más increíble del mundo.
Pero cuando Elara vio al pequeño alfa…
Se detuvo.
Sus ojos se tornaron lentamente violeta.
La energía en el aire cambió.
Theo lo sintió de inmediato.
—Elara… —murmuró Greta con cautela.
La voz de la mujer salió más profunda de lo normal, como