El viaje hacia el castillo real no fue como cualquiera de los anteriores.
La última vez que Theo y Greta habían cruzado esos territorios, eran fuertes… pero ahora caminaban con otra energía.
Una energía que hacía que los árboles se inclinaran, que los lobos a lo lejos aullaran anunciando su llegada.
Que el aire pareciera más denso.
Bark y Azura dormían tranquilos dentro de ellos, pero su poder seguía irradiándose a través de la piel de sus compañeros humanos.
Rafael caminaba un paso detrás, lle