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El regreso a casa
El portal se cerró con un suspiro detrás de ellos, y el aire fresco y dulce del bosque los envolvió. El olor a pino y a tierra mojada fue un bálsamo para sus almas cansadas.
La manada, cojeando y con heridas, se dispersó lentamente, cada lobo y bruja regresando a sus cabañas. Se movían en silencio, un duelo mudo por Kael y por los demás caídos, por la batalla que les había costado tanto.
A pesar de la victoria, el peso de las pérdidas se sentía en el ambiente.
Eva se qued