Capítulo 37
“Bajo la misma luna”
—Eva… Quiero hacerte el amor.
Eva lo observó en silencio. Tenía el corazón acelerado, la garganta seca, había pasado por tanto que no sabía si quería llorar o rendirse.
Cuando él la tomó de la mano, sintió una corriente recorrerle todo el cuerpo. No era miedo. Era algo distinto, algo que había estado esperando desde siempre.
—Eva —dijo Sebastián con voz baja—. No quiero que vivas con culpa. No fue tu culpa lo que pasó con Nena, ni con Kael, ni con nadie. Esta