Amaia.
Siento el aire atrapado en mi pecho. Apenas soy consciente de lo que estoy haciendo, pero es que sólo fue un impulso... no pensé mucho antes de hacerlo. Sin embargo, estoy tan estupefacta que no puedo alejarme. Mis labios siguen unidos a los de él y aunque mi mente grita que me aparte, el resto de mi cuerpo se ha congelado. No sé qué se supone que debo decir o cómo justificar este beso.
Él permanece inmóvil, me observa expectante a través de sus largas pestañas, como si esperara a mi sig