Grecia estaba lista para ir a la empresa de los Ripoll, se había levantado muy temprano, Mercedes le había prestado algo de su ropa para que pudiera ir bien presentable. Se había puesto un vestido muy lindo de colores fuertes, aun no se le notaba el embarazo, quería verse mas hermosa de lo que ya era al natural, con la esperanza de que Luis Fernando se entusiasmara al verla. Estaba muy ilusionada, pero también nerviosa, lo único que le daba fuerza era pensar en su hijo.
—Buenos días, Grecia. P