El ambiente estaba cargado de tensión, y Grecia sentía que algo oscuro se venía sobre ella. La inquietud se apoderaba de su ser, y la necesidad de descubrir lo que la asistente trataba de ocultar se hacía cada vez más urgente.
—Blanca, estoy esperando que me digas qué es lo que pasa. ¿Qué contienen esos sobres que no quieres que vea? —su voz temblaba, pero su determinación era definitiva.
La asistente, con un rostro preocupado, finalmente se armó de valor.
—Señora Grecia, la verdad es que me c