Meses después…
Los días transcurrieron en medio de la incertidumbre y las dudas después de aquella fatídica noche en la mansión Ripoll. Greta continuaba planificando su tormentosa boda con Pablo; él la seguía presionando, y a ella no le quedaba otra alternativa que aceptarlo. La tenía en sus manos. Además, ambos estaban sacando provecho de Laura, quien les daba una buena suma cada mes a cambio de su silencio.
Después de la muerte de Daniel, Laura había enfermado de los nervios; tomaba calma