Al día siguiente…
Grecia se había levantado muy temprano. No había podido ver a Guillermo, ya que, al igual que el día anterior, él se había ido muy temprano al restaurante. La diferencia era que esa noche él había decidido dormir en la habitación de huéspedes, pues no quería hablar con ella.
Al mirar su lado de la cama, sintió una profunda sensación de vacío. “No durmió aquí. Debe estar tan molesto que no quiere verme”, pensó con cierta melancolía. Se vistió elegantemente, deseando verse atrac