—Ana, ¿en qué piensas? ¿Estás bien? —preguntó con una preocupación sincera, tocándole la frente con el dorso de la mano, como si comprobara si tenía fiebre.
Ana cerró de inmediato la página del foro y le sonrió dulcemente.
—Nada, mamá. Estaba pensando en lo que puedo lograr en la competencia de hoy.
Adriana le tomó la mano con orgullo.
—Esta competencia la organiza nuestra empresa. Al menos serás finalista. El año pasado tu prima Cynthia obtuvo el primer lugar. Tendrás que trabajar duro