Margot salió y encontró afuera a Rodolfo, fue a su lado, subiendo a su auto.
Ella parecía estar nerviosa y triste.
Rodolfo tomó su mano.
—¿Estás bien? —exclamó al verla en ese estado.
—Sí, lo estoy.
—Dime la verdad, ¿no estás segura de haber hecho esto? ¿Quieres volver?
—Estoy segura, pero me dolió que Joaquín no me apoyara, siento que lo he perdido —dijo con sinceridad
Rodolfo besó su mano.
—Tranquila, él lo aceptará, somos familia, lo prometo.
Ella sonrió.
—¿A dónde vamos?
—A un hotel, ahí nos