Algunos curiosos salen de sus cuartos, Dina está tirada en el piso, llorando e intentando cubrirse. Ian, en cambio, solo está parado alejado de ella, con las manos en los bolsillos.
Sabe que debe quitarse de encima ese problema lo antes posible, para llamar a Andrea y decirle lo que pasó.
Una mujer corre para ayudar a Dina, la levanta del suelo y mira con rabia a Ian.
—¡¿Qué crees que haces, idiota?!
—¡Él quiso abusar de mí! —llora Dina y Ian se ríe.
—Sí, porque el mejor lugar para hacer algo c