Siete años después…
Los días de verano en Costa Amalia suelen ser agradables para todos, especialmente para los visitantes de otras ciudades que no tienen playas para disfrutar.
Carlo e Iñaki están sentados en tumbonas, atentos a sus mujeres, mientras cuidan a los dos pequeños de Carlo, de cuatro y dos años.
—Es increíble esa mujer, ya pasó de los cincuenta y esos buitres de veinte la miran para hincarle el diente —gruñe Iñaki.
—Y espera a que Isidora tenga ocho años más —se burla Carlo, peor I