Cuando Vecka escuchó el golpe suave en su puerta, ya estaba casi lista para acostarse. Abrió, encontrándose con Zayden, serio y directo.
—El señor Blackwood ordenó que prepare sus cosas. Volvemos a casa esta misma noche.
—¿Tan pronto? —preguntó ella, sorprendida.
—Sí, hubo un cambio de planes. El vuelo sale en tres horas.
Vecka quiso preguntar más, pero la expresión de Zayden le dejó claro que no habría explicaciones. Asintió en silencio y comenzó a guardar sus cosas. Mientras doblaba la ro