El frío y la nieve comenzaban a sentirse más intensamente. Seraphina avanzaba por inercia a través del bosque antigua, teniendo en su mente a Ronan en manos de Draven y que tenía que llegar a él a como diera lugar.
Hunter, quien iba sobre su espalda, se aferró a su cuello y al calor de su cuerpo. Ella tenía la fuerza de una licántropa pero sentía cómo comenzaba a cansarse.
Aunque nada podía compararse al vacío del otro lado de su conexión con Ronan. Ese silencio era la mayor tortura. Una herid