Marcos se levantó de la silla, buscó su móvil en su bolsillo, necesitaba avisarle a Mercedes sobre lo ocurrido con Laura. Antes de salir de la mansión, notó que la empleada se veía muy nerviosa y preocupada. Fue en ese instante, cuando se dio cuenta que no llevaba consigo su celular. Seguramente lo había dejado en su coche.
Sin decir nada, se dirigió hacia el pasillo mientras Lucía lo veía alejarse sin poder detenerlo.
—Imbécil —escupió con enojo.— Espero que mi hermanita te haga lo mismo que