Los días siguientes transcurrieron con absoluta normalidad para el matrimonio Sánchez. En cambio, Marta comenzaba a sentir los primeros síntomas del embarazo. Algunos olores que antes le fascinaban, como el del café recién hecho, o el aroma de su perfume preferido, ahora le provocaban nauseas.
En varias oportunidades, se sentía mareada o con repentinos cambios de humor.
Esa mañana, Laura la acompañó a unos de los chequeos de rutina que el médico le había pedido hacerse para monitorear su situa