La mañana siguiente, Marta despertó como de costumbre para salir a trotar. Sin embargo, apenas tuvo que realizar el recorrido caminando lento, sin esforzarse. Debía seguir las indicaciones del médico y evitar cualquier situación negativa.
Se relajó viendo el verde de los árboles y respirando ante fresco. El resto de las personas que pasaban junto a ella y que conocían su desempeño y resistencia, la miraron sorprendidos.
Ella en cambió, no hizo caso a sus impertinentes miradas. Sólo quería sen