La invitación llegó envuelta en una cartulina negra con detalles en dorado, el Grupo Torres estaba organizando su 75 aniversario en una gala de proporciones colosales donde estarían presentes empresarios, políticos, medios de comunicación y embajadores. Una celebración que, según el abuelo de Nicolás, debía mostrar unidad, poder y familia.
—Van a ir juntos —había ordenado el patriarca con voz rasposa, acostado en su cama con tubos en la nariz—. Como esposos e imagen de la empresa, así que no