Capítulo 38
La cafetería del hospital aún tenía ese aroma a café requemado y pan viejo que siempre parecía quedarse en el aire. Afuera, el sol ya había comenzado a pintar de naranja los bordes del cielo, anunciando un nuevo día que para Sofía no traía más que confusión y tormenta.
Thiago se sentó frente a ella después de unos minutos y la tensión entre ambos era tan densa que parecía un tercer cuerpo en aquel lugar.
Thiago no dijo nada durante unos segundos, este solamente la miró con esa mezcl