Capítulo 37
El pasillo del hospital se sentía más silencioso ahora que Sofía había salido de la habitación. Sus pasos eran lentos, casi arrastrados, como si el peso del mundo estuviera anclado a sus tobillos. Sentía que si no salía a respirar aire fresco iba a explotar, ya que su pecho dolía después de lo que había sucedido. Su mente iba a mil por horas y su corazón… su corazón solo temblaba dentro de su pecho. Por otro lado, Camila y Alexia, quienes no se habían alejado mucho de la habitación