Capítulo 68
El aroma del café recién hecho llenaba la cocina luego de un mes de tranquilidad. La luz de la mañana se filtraba por las ventanas, iluminando la mesa donde Sofía servía el desayuno con una calma que había aprendido a construir tras tantos años de tormentas. April reía mientras batía con entusiasmo su jugo de naranja, y Eros, con el cabello despeinado, bostezaba con pereza.
Por otro lado Gael estaba sentado junto a Sofía, observándola en silencio mientras ella partía el pan en trozo