Capítulo 136: Recomendaciones que pesan.
La tarde avanzaba con lentitud plomiza, un cielo de plomo suspendido sobre la ciudad. Elías atravesó el lobby de la empresa con paso decidido, su primo Raúl a su lado. Los pies de Raúl resonaban sobre el mármol pulido, un eco demasiado fuerte en aquel silencio elegante. A su alrededor, paredes de vidrio reflejaban un mundo de trajes impecables, pantallas brillantes y movimientos calculados. Cada reflejo le devolvía una imagen nítida de lo lejos que estaba de donde quería llegar… y lo cerca que