Capítulo 110: Cuando el orgullo choca con la vida.
La madrugada aún no se había ido cuando Luciano abrió los ojos.
No sabía exactamente qué lo había despertado, pero algo en el aire se sentía distinto, tenso, como si la casa estuviera conteniendo la respiración. Giró levemente el rostro y entonces la vio.
Bianca estaba de espaldas a la cama, moviéndose en silencio. Se vestía con cuidado, como si cada sonido pudiera delatarla. Ya llevaba el cabello recogido y tenía el bolso apoyado sobre la silla.
Luciano se incorporó de inmediato.
—Bianca… —mur